En una de las historias más divertidas del beisbol mayoritario, el pitcher zurdo de los Rojos de Cincinnati, Tom Browning, se aburrió de estar en el dougout y decidió ver el final del juego desde un edificio.

Eso sucedió un 7 de julio de 1993 cuando los Rojos estaban de visita en Wrigley Field.

Como sabía que no iba a lanzar ese día, se salió del estadio y se fue a uno de los muchos edificios desde donde se puede ver el partido.

Browning iba vestido con su uniforme de los Rojos y estuvo charlando con los aficionados y dando autógrafos.

Al club no le pareció tan gracioso y lo multó con 500 dólares. No fue la única vez que Browning protagonizó sucesos raros en el beisbol.

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