
El chihuahuense vive un gran momento en la Liga Mexicana de Beisbol, apenas un año después de dirigir a Chihuahua en el cierre de la temporada 2025
Daniel Coronado / El Heraldo de Chihuahua
El nombre de Luis Carlos Rivera vuelve a aparecer entre los protagonistas de la Liga Mexicana de Beisbol, pero esta vez muy lejos de Chihuahua. El estratega chihuahuense llevó a los Olmecas de Tabasco hasta la Serie de Campeonato de la Zona Sur, luego de que su equipo derrotara a los Guerreros de Oaxaca en una dramática serie que se extendió hasta el séptimo encuentro. El boleto llegó con un triunfo de 5-3 en 13 entradas, definido por un cuadrangular de Alan Espinoza.
El logro adquiere un significado especial por el camino recorrido por Rivera durante los últimos años. El nacido en Chihuahua el 21 de junio de 1978 tuvo una destacada carrera como lanzador y alcanzó las Grandes Ligas en el año 2000 con los Bravos de Atlanta y los Orioles de Baltimore. Tras su etapa como jugador, comenzó una segunda carrera en los dugouts y desde 2017 tomó las riendas de diferentes organizaciones de la LMB.
Su trayectoria como mánager incluye pasos por Bravos de León, Leones de Yucatán, Rieleros de Aguascalientes, Toros de Tijuana y Guerreros de Oaxaca, además de su experiencia en la Liga Mexicana del Pacífico con Yaquis de Ciudad Obregón y Venados de Mazatlán. Con Oaxaca, Rivera incluso llevó al equipo a la final de la Zona Sur en 2024, antes de tomar otros retos dentro del beisbol profesional mexicano.
Precisamente en 2025 tuvo una historia particular con los Dorados de Chihuahua. Después de iniciar aquella campaña como mánager de los Guerreros de Oaxaca, Rivera se incorporó a la organización capitalina en julio para afrontar el último tramo de la temporada. Dorados se encontraba prácticamente fuera de la pelea por los playoffs, pero con el chihuahuense al frente logró recuperar terreno y mantuvo hasta las últimas semanas algunas posibilidades de alcanzar la postemporada.
Rivera terminó aquella etapa con marca de 30 victorias y 26 derrotas en 56 encuentros dirigidos con Chihuahua, números que reflejaron una importante mejoría respecto al panorama que encontró a su llegada. Sin embargo, el proyecto no continuó y la organización anunció su baja el 30 de septiembre, con Homar Rojas como su reemplazo para la campaña siguiente.
Lejos de Chihuahua, el estratega encontró una nueva oportunidad con los Olmecas de Tabasco para 2026. La organización tabasqueña apostó por su experiencia para encabezar un proyecto que buscaba regresar a los primeros planos y, después de una temporada 2025 en la que el club quedó fuera de playoffs, Rivera respondió con una campaña que ahora tiene al equipo peleando por el campeonato de la Zona Sur.
El presente de Rivera es todavía más destacado porque su éxito con Tabasco se suma a lo realizado durante el invierno. El chihuahuense fue reconocido como Mánager del Año de la Liga Mexicana del Pacífico después de conducir a los Jaguares de Nayarit, mientras que posteriormente fue confirmado para regresar al mando del conjunto nayarita durante la temporada 2026-27.
Así, poco más de un año después de intentar rescatar a unos Dorados que peleaban contra el reloj para meterse a playoffs, Luis Carlos Rivera se encuentra disputando una final de Zona en la LMB y consolidándose como uno de los managers mexicanos con mayor actividad en los dos principales circuitos profesionales del país. El chihuahuense que alguna vez lanzó en Grandes Ligas ahora busca llevar a los Olmecas hasta la Serie del Rey, en una etapa de su carrera que confirma que su historia en el beisbol todavía tiene capítulos importantes por escribir.





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